La llegada de coches eléctricos a los desguaces es cada vez más frecuente. Los primeros modelos comercializados de forma masiva comienzan a alcanzar el final de su vida útil, mientras que otros vehículos son retirados debido a accidentes, averías importantes o problemas en componentes de alto coste, como la batería o el sistema eléctrico.

Esta nueva realidad está transformando el trabajo de los Centros Autorizados de Tratamiento (CAT), que deben aplicar procedimientos específicos para manipular sistemas de alta tensión, descontaminar los vehículos con seguridad y recuperar aquellos componentes que todavía pueden tener una segunda vida.

Pero ¿qué coches eléctricos están llegando con mayor frecuencia a los desguaces? En este artículo repasamos los modelos más habituales, las piezas que pueden reutilizarse y los principales retos que plantea su correcto desguace y reciclaje.

Las baterías: el componente más valioso… y el más problemático

La batería es uno de los elementos más importantes y costosos de un vehículo eléctrico. Su estado influye directamente en la autonomía, el rendimiento y el valor del automóvil. Por este motivo, cuando presenta una degradación considerable o una avería grave, el coste de la reparación puede superar el valor del propio vehículo y hacer que termine en un desguace autorizado.

¿Por qué la batería puede provocar la retirada del vehículo?

La batería puede provocar la retirada de un coche eléctrico cuando sufre una pérdida considerable de capacidad, algo especialmente habitual en los modelos más antiguos. Esta degradación reduce progresivamente la autonomía y puede hacer que el vehículo deje de responder a las necesidades de su propietario.

También puede deberse al elevado coste de sustituir la batería completa, a fallos en uno o varios módulos internos o a daños ocasionados por accidentes, golpes, temperaturas extremas y problemas eléctricos. Además, la dificultad para encontrar determinados componentes de sustitución puede hacer que la reparación no resulte viable o rentable.

Sin embargo, una batería deteriorada no siempre queda completamente inutilizada. En algunos casos, parte de sus módulos conserva capacidad suficiente para emplearse en reparaciones, sistemas de almacenamiento energético u otras aplicaciones estacionarias.

Qué se hace con las baterías en un desguace autorizado

La manipulación de una batería de alta tensión requiere instalaciones adecuadas, herramientas específicas y personal debidamente formado. Tras comprobar su estado, pueden llevarse a cabo diferentes actuaciones:

  • Desconexión y extracción segura de la batería.
  • Evaluación del estado general y de sus módulos.
  • Recuperación de aquellos componentes que continúan funcionando.
  • Reutilización en aplicaciones de almacenamiento energético, cuando sea viable.
  • Envío a gestores especializados para recuperar materiales como litio, níquel, cobre o cobalto.

El objetivo es aprovechar los componentes que todavía resulten útiles y garantizar el tratamiento adecuado del resto de materiales.

Coches eléctricos que más están entrando en los desguaces en 2026

Los vehículos eléctricos que aparecen con mayor frecuencia en los Centros Autorizados de Tratamiento suelen ser modelos que llevan más años circulando o unidades recientes que han sufrido accidentes importantes.

Renault Zoe (2013–2020)

Es el eléctrico más desguazado en España. Muchos llegan por degradación de batería o por siniestros leves que no compensan reparar.

Nissan Leaf (1ª y 2ª generación)

Las primeras generaciones del Nissan Leaf también empiezan a alcanzar una edad considerable. La pérdida de autonomía, el deterioro de la batería y determinados fallos electrónicos pueden hacer que algunas unidades sean retiradas de la circulación.

BMW i3

El BMW i3 destaca por su diseño, su construcción ligera y su tecnología eléctrica. Algunas unidades llegan a los desguaces tras sufrir accidentes o presentar averías en componentes como la batería, el sistema de propulsión o la electrónica.

Tesla Model S y Model 3 (unidades siniestradas)

No suelen llegar por avería, sino por siniestros. Sus piezas tienen mucha demanda: pantallas, motores, módulos de batería, sensores ADAS.

BYD y MG (modelos recientes)

El crecimiento de marcas como BYD y MG también empieza a reflejarse en el sector del desguace. Al tratarse de vehículos relativamente recientes, suelen llegar principalmente como consecuencia de accidentes. Algunos de estos modelos emplean baterías de litio-ferrofosfato, conocidas como LFP, cuya composición y tratamiento presentan características diferentes a las baterías con níquel y cobalto.

Piezas de coches eléctricos que más se venden en desguaces

Aunque el vehículo no pueda volver a circular, muchos de sus componentes pueden continuar funcionando correctamente. La recuperación de estas piezas permite reducir residuos y facilita el acceso a recambios de segunda mano.

Motores eléctricos

Los motores eléctricos tienen menos elementos sometidos a fricción que los motores de combustión. Por ello, pueden conservarse en buen estado incluso cuando el vehículo ha sufrido un accidente, siempre que el impacto no haya afectado al sistema de propulsión.

Antes de ponerlos nuevamente a disposición del mercado, es necesario comprobar su estado y compatibilidad con el vehículo en el que se pretenden instalar.

Baterías y módulos

Cuando una batería completa no puede seguir utilizándose, algunos de sus módulos pueden conservar parte de su capacidad. Estos componentes pueden destinarse a:

  • Reparar otras baterías compatibles.
  • Sistemas de almacenamiento energético.
  • Proyectos de autoconsumo.
  • Aplicaciones técnicas especializadas.

Su reutilización debe realizarse siempre bajo supervisión profesional y cumpliendo los correspondientes requisitos de seguridad.

Pantallas y componentes electrónicos

La electrónica tiene un papel fundamental en los coches eléctricos. Entre los recambios más buscados se encuentran:

  • Pantallas centrales y cuadros de instrumentos.
  • Unidades y módulos de control.
  • Sensores y cámaras de asistencia a la conducción.
  • Cargadores internos u OBC.
  • Inversores y convertidores.
  • Tomas y cables de carga.
  • Sistemas multimedia.

Son piezas que pueden tener un valor considerable, aunque requieren una correcta identificación y, en determinados casos, programación o codificación.

Frenos, dirección y suspensión

La frenada regenerativa reduce el uso de los frenos convencionales, por lo que algunos componentes pueden presentar un desgaste menor. También pueden recuperarse piezas del sistema de suspensión y dirección, siempre que no hayan sufrido daños y superen las comprobaciones necesarias.

Riesgos y desafíos para los desguaces en 2026

La llegada de vehículos eléctricos obliga a los desguaces a adaptar sus procedimientos e instalaciones, ya que deben trabajar con sistemas de alta tensión y baterías que requieren medidas de seguridad específicas. Incluso con el vehículo apagado, puede existir riesgo eléctrico, por lo que es necesario identificarlo, aislar el sistema y comprobar el estado de la batería antes de iniciar su desmontaje.

Las baterías dañadas también pueden sobrecalentarse y provocar incendios, aunque los desperfectos internos no siempre sean visibles tras un accidente. Por ello, deben inspeccionarse y almacenarse en espacios especialmente preparados.

Además, los Centros Autorizados de Tratamiento deben garantizar la trazabilidad de cada batería desde su extracción hasta su reutilización o reciclaje. Todo ello requiere personal cualificado, herramientas específicas, equipos de protección y unas instalaciones adaptadas al tratamiento seguro de vehículos eléctricos.

Nuevas oportunidades para los desguaces

A pesar de estos desafíos, los vehículos eléctricos también abren nuevas posibilidades para el sector de la recuperación y venta de recambios.

Componentes con un mayor valor

Las baterías, los motores eléctricos, los inversores y las unidades electrónicas pueden alcanzar un valor superior al de muchas piezas procedentes de vehículos de combustión. Su correcta identificación y comprobación resulta fundamental para aprovechar todo su potencial.

Crecimiento de la demanda de recambios eléctricos

A medida que aumenta el número de coches eléctricos en circulación, también crece la necesidad de repararlos. Los recambios recuperados pueden ofrecer una alternativa más económica frente a los componentes nuevos y contribuir a prolongar la vida útil de otros vehículos.

Recuperación de materias primas

Las baterías contienen materiales que pueden recuperarse e incorporarse nuevamente a los procesos industriales. El reciclaje de litio, níquel, cobre, cobalto y otros elementos reduce la necesidad de extraer nuevas materias primas y favorece un modelo de economía circular.

Los coches eléctricos ya están transformando la actividad de los desguaces. Su tratamiento plantea importantes desafíos relacionados con la alta tensión, el almacenamiento de las baterías, la formación del personal y la trazabilidad de los residuos. Sin embargo, también ofrece nuevas oportunidades gracias al valor de sus componentes y al crecimiento de la demanda de recambios eléctricos de segunda mano.

Si tienes un coche eléctrico siniestrado, averiado o que ya no resulta rentable reparar, debes acudir a un Centro Autorizado de Tratamiento. En Desguace Hermanos Martín podemos encargarnos de gestionar correctamente el vehículo, tramitar su baja definitiva y recuperar las piezas que todavía puedan tener una segunda vida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *