El verano de 2026 está dejando temperaturas récord en toda España, con olas de calor que superan los 40 °C en muchas provincias. Este calor extremo no solo afecta a las personas: también provoca averías en los vehículos que pueden salir muy caras si no se detectan a tiempo.

En esta guía explicamos qué piezas fallan más durante el verano, por qué ocurre y cómo ahorrar recurriendo a recambios de desguace totalmente garantizados.

Aunque normalmente asociamos los problemas de batería con el frío, las temperaturas elevadas también pueden reducir considerablemente su vida útil.

El calor acelera las reacciones químicas del interior de la batería y favorece la evaporación del electrolito. Como consecuencia, puede perder capacidad progresivamente hasta que el vehículo deja de arrancar. Algunas señales que pueden indicar que la batería está empezando a fallar son:

  • El motor tarda más de lo habitual en arrancar.
  • Las luces tienen menos intensidad.
  • Se enciende el testigo de la batería.
  • Los sistemas eléctricos funcionan de manera irregular.

Ante cualquiera de estos síntomas, es recomendable comprobar tanto el estado de la batería como el funcionamiento del alternador.

Una batería de desguace previamente revisada puede representar un ahorro de hasta el 60 % frente a una batería nueva, dependiendo del modelo y de su estado.

2. Manguitos y tuberías: el plástico se degrada con el calor

Los manguitos y las conducciones del sistema de refrigeración están expuestos continuamente a cambios de temperatura y presión. Con el paso del tiempo, el calor puede endurecer el plástico y el caucho, provocando grietas, deformaciones o pérdidas de refrigerante.

Una fuga aparentemente pequeña puede impedir que el motor se refrigere correctamente y terminar causando un sobrecalentamiento.

Piezas recomendadas de desguace:

  • Manguitos de radiador
  • Depósitos de expansión
  • Tuberías de refrigeración

3. El compresor del aire acondicionado, uno de los grandes protagonistas del verano

El aire acondicionado pasa meses prácticamente sin utilizarse y, cuando llega el calor, comienza a funcionar durante largos periodos. Este uso intensivo puede sacar a la luz problemas de mantenimiento, falta de gas refrigerante o desgaste del compresor.

Cuando el sistema funciona con una carga insuficiente o acumula suciedad, el compresor puede trabajar forzado e incluso llegar a griparse.

¿Cómo saber si el compresor puede estar averiado?

Presta atención si:

  • El aire tarda demasiado en enfriar.
  • El sistema expulsa aire a temperatura ambiente.
  • Se escuchan ruidos metálicos al activar el aire acondicionado.
  • Aparece un olor extraño al encenderlo.
  • El sistema se conecta y desconecta constantemente.

El precio de un compresor nuevo puede situarse aproximadamente entre 400 y 900 €, según el vehículo. En cambio, un compresor usado, comprobado y garantizado puede encontrarse en muchos casos por entre 80 y 150 €.

Antes de sustituirlo, un profesional debe comprobar que la avería procede realmente del compresor y no de una fuga, del condensador o de otro elemento del circuito.

4. Ventiladores y radiadores: sobrecarga total en olas de calor

Durante una ola de calor, el radiador y el electroventilador deben mantener la temperatura del motor dentro de unos valores seguros. Si alguno de estos componentes está deteriorado, el coche puede sobrecalentarse incluso en un trayecto corto o mientras permanece detenido en un atasco.

El electroventilador es especialmente importante cuando el vehículo circula a baja velocidad, ya que en ese momento recibe menos aire exterior. Entre las piezas del sistema de refrigeración que más suelen necesitar sustitución se encuentran:

  • Electroventilador o ventilador del radiador.
  • Radiador principal.
  • Termostato.
  • Sensor de temperatura.
  • Depósito de refrigerante.

5. Alternador: el calor reduce su eficiencia

En verano utilizamos simultáneamente más sistemas eléctricos: aire acondicionado, ventiladores, elevalunas, sistemas multimedia y distintos sensores del vehículo.

El alternador debe generar la energía necesaria para alimentar todos estos elementos y mantener cargada la batería. El calor puede afectar a sus componentes internos y favorecer averías en el regulador de voltaje.

Los síntomas no siempre aparecen de forma repentina. En ocasiones comienzan con pequeños fallos eléctricos, como el testigo de la batería, un ruido extraño en el motor o un olor a quemado.

Es importante no sustituir automáticamente la batería sin comprobar el alternador. Una batería nueva también terminará descargándose si el sistema de carga no funciona correctamente.

Cómo ahorrar en reparaciones este verano

Los desguaces certificados (CAT) ofrecen piezas revisadas y garantizadas que permiten ahorrar entre un 40% y un 70% respecto al precio de un recambio nuevo.

Además, muchos radiadores, ventiladores, alternadores o compresores proceden de vehículos siniestrados cuyos componentes mecánicos todavía se encontraban en buenas condiciones.

En Desguace Hermanos Martín te ayudamos a localizar el recambio adecuado para tu vehículo, comprobando su compatibilidad antes de la compra. Consulta la disponibilidad de la pieza que necesitas y prepara tu coche para afrontar el verano con mayor tranquilidad.

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